
Por: Nelson Armesto Echavez -
Hace unos días tuvimos la oportunidad de escuchar el audio de una entrevista dada por Silvestre Dangond a unos periodistas de la prestigiosa Cadena Caracol de Colombia, donde el mejor calificativo que podemos darle es de una “entrevista temeraria y prefabricada” sin temor a equivocarnos, y respetando los calificativos que nos puedan dar por tomar la palabra en este instante donde el vallenato necesita un oxígeno que sirva de filtro ahora que le han querido desviar el rumbo, con el sofisma de “Que ese vallenato tradicional no sirve y que hay que apostarle a lo comercial inventando letras así no digan nada”.
Nosotros le apostamos hace un tiempo a la figura de Silvestre Dangond lo mismo que a Peter Manjarrés, como el futuro de nuestro folclor y creemos no equivocarnos en ese instante; pero hoy las cosas no indican lo mismo por el lado de Silvestre Dangond Corrales, sin llenarnos la boca ahora diciendo que por el lado de Peter si es la cosa, aunque reconocemos que la prudencia es virtud del hombre sabio y eso es lo que deja mejor parado a Peter Manjarrés, ante una fanaticada vallenata preocupada porque a nuestro folclor no le suceda lo mismo que a la cumbia y otros géneros musicales, que sucumbieron ante la ausencia de verdaderos cultores que los mantuvieran en los primeros lugares de competencia como sucedió con el vallenato representado por Jorge Oñate, Beto Zabaleta, Miguel Herrera, Rafael Orozco, Diomedes Díaz, Poncho Zuleta, Farid Ortíz, Iván Villazón entre otros que por inercia y edad tendrán que decirnos adiós en algún momento.
Específicamente queremos referirnos en esta nota editorial a Silvestre Dangond Corrales, por las razones que nos quieran endilgar; pero con la certeza que existe mucha gente que se identifican con nosotros por la forma de manifestar las cosas.
Silvestre Dangond no es un artista falto de talento, creemos que como músico y artista es excelente; pero como dijo el folclorista Galo Bravo Picaza, alguien le metió en su cabeza que ya era el número uno y el cantante que nos haría olvidar a Diomedes Díaz, y ahí se tiraron la carrera artística más promisoria que pudo existir en los últimos cinco años.
Desde entonces Silvestre Dangond, se la ha pasado haciendo locuras, inventándose peleas donde no existen, inventando email en su contra para llamar la atención y blasfemar diciendo que en el folclor vallenato él estaba por encima del bien y el mal.
Su imprudencia lo ha llevado de la cima a la falda porque “La fama como c
osa natural no la soporta todo tipo de persona” y tan inmodesto que acepta ser llamado “Maestro” por periodistas de Caracol que en su vida escucharán música vallenata y menos de Silvestre Dangond, porque ellos también se sienten parte de esa élite que consume música importada como todos los productos que promocionan.
Uno de los tantos errores que ha cometido este joven músico fue meterse asolapadamente con la carrera artística del “Cacique” de La Junta, no porque Diomedes sea intocable, sino que con errores o sin ellos, Diomedes Díaz ha sido la máxima expresión vallenata que hemos tenido ante Colombia y el mundo y que para llegar ahí, hace falta muchos caños por cruzar. Creemos que eso hirió sentimientos, además porque Jorge Celedón, Jean Carlos Centeno y Nelson Velásquez, tienen mucho más reconocimiento nacional e internacional que Silvestre Dangond y cualquier otro representante del género nueva ola. Aquí no se es grande porque suene en la radio barranquillera, cartagenera o bumanguesa por decir algo. Eso no es ni siquiera el 3% de la población colombiana aparte de que allá suenan todos.
En su entrevista temeraria auspiciada por unos payasos de la radio, Silvestre Dangond pretende bajar la adrenalina que él mismo ha propiciado en la gente que se fastidió con sus acciones, para que no lo sigan atacando por la posibilidad de ser judicializado por expresar sus sentimientos y rechazo a una persona que sin duda está causando mal al folclor vallenato por creerse con el derecho de hacer con nuestro folclor lo que le parezca apoyado en su fama e inversiones económicas en los medios de comunicación para darse a conocer.
“… Ese artista, se nota que es un artista, está buscando que yo entre en polémica con él, en que yo lo nombre, yo no quiero darle importancia a esa parte…” (Palabras de Silvestre).
Estas declaraciones dadas a Caracol es una más de sus torpezas. Quien no conoce el cuento come de engaños. Cualquiera que escuchó a Caracol en ese instante pensó que de verdad es grande y que un artista como Peter, Celedon, Jean carlos, Oñate, Beto o el mismo Diomedes Díaz, necesita que Silvestre lo nombre para ser reconocido. Definitivamente está loco.
Nosotros entendemos que Silvestre está desesperado. Él sabe que ya no está pasando nada con su raro estilo musical y que cometió un error al meterse con fanaticada de verdad que es la de Diomedes Díaz. Por eso desesperadamente envía oraciones y ruegos por la salud del Cacique por Internet y por la radio. Eso en política se llama demagogia.
Nos atrevemos a apostarle que el menos interesado en que Diomedes vuelva a tarima es Silvestre Dangond, por eso trata con esos saludos congraciarse con los seguidores de Diomedes Díaz, para ver que captura cuando éste ya no pueda cantarnos. 
Beto Zabaleta, Poncho, Villazón, Peter, Jean Carlos, Velásquez, Celedon, seguramente estarán preocupados por la salud de Diomedes; pero no necesitan hacerlo público, pues ellos saben que la sinceridad no se mide de esa manera.
Ahora no falta quien salga en la crítica que mentimos y somos antisilvestrista y que falta ética y cuestiona nuestra forma de hacer periodismo; pero si es preocupación por el colega ¿Por qué no hace lo mismo con Escalona, Oñate, Gustavo Gutiérrez y Farid Ortíz que están en iguales o en peor situación de salud que el Cacique?. Para buen entender pocas palabras.
Hasta el día de hoy Silvestre Dangond no se ha ganado nada que trascienda. La evidencia está que ha perdido El Congo de Oro, ha perdido en dos ocasiones la nominación a los grammys y lo ridículo de todo esto, es que según los medios payoleros juran que Silvestre Dangond y Juan Mario de la Spriella, son la pareja musical del momento y el que más vende y llena en Colombia y el exterior.
Nos imaginamos que ahora le restarán importancia al Congo de Oro y a los Grammys y que los premios importantes son esos que se inventan RCN y Caracol para pagarle los favores que hacen musicalmente a programadores payoleros de la radio colombiana y donde si es nominado Silvestre Dangond Corrales.
Nosotros que hacemos radio y televisión abierta en Bogotá, podemos afirmar que la nueva ola y menos Silvestre Dangond, son pedidos en un amplio sector de Bogotá. Sonarán allá en las universidades y alrededores donde viven y estudian los pobres “riquitos” que presumen de eso provenientes del Cesar.
No estamos desmeritando ni dejando de agradecer lo que hace el artista puesto que el público no se debe al artista, es el artista quien debe agradecerle al público. Por ello, no tenemos porque agradecer lo que haga Silvestre ni otro artista en la música vallenata, pues ellos hacen un producto y deben agradecer que haya quien lo compre. No creemos que haya que agradecer a alguien por hacer un producto y venderlo al mejor postor. Eso es el trabajo de ellos así que no inventen cosas señores periodistas.
Quien no quiere ser tratado de lambón, que no haga lambonerías. Quien no quiere ser tratado de payaso, que no haga payasadas. Quien no quiere ser tratado de gay, que no haga cosas que lo hagan sentir así. Quien no quiere ser tratado copión, que no copie a ninguno y listo.