martes, 11 de diciembre de 2007
LA LOCURA DE UN CANTOR

Silvestre Dangond Corrales

Por: Nelson Armesto Echavez

El tìtulo más adecuado para encabezar este artículo sobre Silvestre Dangong, no podía ser otro distinto al que escogí para definir la locura de un cantor. Los mercaderes de la música vallenata son tantos como tanto el daño que le hacen al folclor, que hoy sin piedad alguna amenazan con llevar al traste lo que pudo haber sido una fructífera carrera musical llamada Silvestre Dangond Corrales.

Desde muy joven nuestro personaje que naciò en Urumita, departamento de La Guajira, se vio metido en el mundo de la música vallenata de donde no pudo salir, porque se enamoró de la magia que envolvían hermosas canciones que brotaban de las cuerdas bucales de consagrados y humildes cantores, como Beto Zabaleta, Jorge Oñate, Daniel Celedón, Poncho Zuleta, Diomedes Díaz, Iván Villazón, Silvio Brito, Miguel Herrera, entre otros; y por qué no, que se encajaban en los fuelles que diluían notas al pentagrama de grandes acordeonistas como Luís Enrique Martínez, Miguel López, Colacho Mendoza, Emilianito Zuleta Díaz, Emilio Oviedo, por nombrar solo algunos.

En un principio muchos creímos que Silvestre Dangond Corrales, sería la esperanza del folclor por sus virtudes, su estilo y carisma, tres aspectos favorables que por mala asesoría no dudó en cambiar por petulancia, iconografías y acres que se han convertido de mal gusto sin otoscopia que permita explorar algo exquisito dentro de su nueva propuesta musical.

La locura a la que fue conducido por malos asesores y mercaderes del folclor que lo han rodeado como Adrián Camilo Lanzziano, por nombrar uno de tantos, ha hecho que Silvestre Dangond Corrales, se crea el plus ultra de la música vallenata, de hecho que ha intentado mil cosas para llamar la atención como la de utilizar la imagen de un niño que es su hijo hasta vestirse con franelitas ceñidas al cuerpo, tinturas aretes y peinados que denigran del prototipo del hombre nacido en la Costa Caribe Colombiana, que en una inmensa mayoría por su aforismo machista no se ve representado en la transformación genética del hombre costeño que quiere hacer ver ante el mundo Silvestre Dangond Corrales.

Con una producción discográfica como “La Fama” que no alcanzó la precaria venta de 20 mil copias en un país de 40 millones de habitantes donde el vallenato es su música representativa, se ha creído con el derecho de pasar por encima de todo mundo con la complicidad de directores de medios, especialmente en Internet, que saturan a usuarios y visitantes publicando cada una de sus locuras por temor a que este no siga pautando con ellos.

Eso es algo desde todo punto de vista peligroso, pues el mundo que apenas está explorando el vallenato a través de Internet, se encuentra con la mentira de que ese es el artista número uno en el folclor vallenato, cuando todos sabemos que no es así, que para ser un icono referente del folclor como lo son a parte de los juglares, Jorge Oñate, Beto Zabaleta, Diomedes Díaz, Poncho Zuleta, Villazón y Farid Ortiz, primero tiene que embalsar unos arroyitos muy caudalosos por cierto llamados Peter Manjares, Jorge Celedón, Nelson Velásquez, Jean Carlos Centeno, independiente de que sean o no vallenatos auténticos, pues está demostrado que a excepción de Peter Manjares, los demás tienen mayor reconocimiento nacional e internacional que Silvestre Dangond. Y aquí hacemos un alto para felicitar a Peter Manjares, por su prudencia y humildad. Como también quedó demostrado que Diomedes Díaz, a pesar de sus escándalos, vejez y todo lo malo que se le quiera endilgar, a sus 50 años sigue siendo el artista que más vende en Colombia. No lo decimos nosotros, lo dijo la SONY BMG a través de Denisse Ortegón del Departamento de Prensa de esa disquera donde también graban algunos artistas de los que ya mencionamos. Ella no tendría que mentir en eso.

Obviamente que esto no lo puede decir la línea editorial de los medios hablados y escritos en Internet, porque perdieron en su mayoría la autoestima y la autoridad moral, porque esos medios nacieron no precisamente para hacer folclor, sino para vivir del folclor.

En www.vocesyacordeones.com respetamos esos lineamientos que son potestad de cada casa editorial; pero no los compartimos.

El vallenato está en cuidados intensivos por ese manejo mediocre que le están dando los medios de comunicación al folclor, mintiéndole a la gente diciendo que el vallenato que pega en Colombia es el de Silvestre Dangond, que agrupación que no le grabe a Felipe Pelaez, no vende. Esa es una infame mentira. Dos de las canciones mejor posicionadas en el momento en Colombia son El Jean y Perita en dulce, y no son de Felipe Pelaez.

Por el respiro que le dio Diomedes Díaz, al folclor vallenato con su Cd “La Voz”, Fabián Corrales, volvió a ser considerado como el gran compositor que es, incluso, Beto Zabaleta, acaba de lanzar una canción de Omar Geles, “Te pinto en mis sueños” que ya se perfila como éxito nacional recordando, que Omar Geles, es uno de los nombres consagrados en la composición vallenata.

Esto es una reflexión para que aterricemos todos, principalmente Silvestre Dangond, para que haga un alto en el camino porque no es la plata es el corazón. Ciertamente no es gastando plata en publicidad que se va a meter en el corazón de la gente.

Sabemos que no faltarán las voces estúpidas diciendo que Silvestre puede hacer con su plata y con su vida lo que quiera, y en eso estamos de acuerdo, porque su plata y su vida son de él, lo que no es de él, es nuestro folclor vallenato, por eso no tiene ningún derecho de hacer con el vallenato lo que se le de la gana.

Tampoco queremos que cambie su estilo porque eso lo puede cambiar solo él si le da la gana, lo que no es aceptable, es que siga llenando los bolsillos de algunos comunicadores para que digan al mundo que su música es la mejor y que es el artista que más llena y vende en Colombia dentro del folclor vallenato.

No obstante, en su mundo loco e imaginario donde vive, se le dio por ofender a los compositores, pues quien diga lo contrario si está fuera de contexto, pues con esa canción última que ya esos comunicadores payoleros perfilan como éxito, está transformando la prosa, el verso y el sentido de una verdadera composición vallenata. Claro que ahora saldrán los endiosadotes a decir que si Mozart la hubiese escuchado la hubiera metido en su pentagrama; pero que sin embargo, Pavarotti está buscando contacto para que se la dejen por lo menos recitar en un concierto si no se la permiten grabar.

Es una mala copia de las canciones de Diomedes, peleando solo como si ya fuera un icono del folclor. Quien lo envidia?. ¿Serán Beto Zabaleta, Villazón, Oñate, Diomedes, Peter Manjares, Poncho Zuleta porque no han ganado más discos de platino ni los Congos de Oro que ha ganado él? ¿O porque no inventan locuras para llamar la atención ya que como cantante no lo ha logrado? ¿O porque no reúnen pelaos poniéndoles una camiseta con el escudo de Supermán, como hizo en estos días si no estamos mal en Cartagena?.

De verdad, que ese tema no le produce dolor de cabeza a nadie. Se cree superior dentro del folclor ya porque RCN le pagó los favores por los conciertos gratis a La Mega con dos premios “Nuestra Tierra” que no reúne lo más granado de nuestro folclor.

“El dolor de cabeza” no es sino un maltrato al verbo de la composición. Se cree superior a todos y sin embargo no ha definido estilo. Sus presentaciones son imitaciones absurdas de Diomedes Díaz, Beto Zabaleta, a veces trata de ser como Villazón y otras Jorge Oñate. Yo creo que estamos frente a un “Manatí del Vallenato” (Manatí, animal conocido en Colombia que posee presas de distintos animales). Y como se la pasa tomando pases de quien según él y sus seguidores están pasados de moda, pues nos atrevemos a definirlo como “El Manatí del Vallenato”.


Publicado por NELAREZ a las 19:47 | ültimos Artículos