martes, 11 de diciembre de 2007
NO HAY CHORRO QUE NO TERMINE EN GOTAS.. Parte 1

Por: Nelson Armesto Echavez

Diez años han pasado desde que el "Cacique" de La Junta perdió la constancia dentro del folclor vallenato. Sus líos judiciales, sus enfermedades y todas esas cosas que le caen a uno cuando está en la mala, hicieron que Diomedes Dìaz, tuviera diez largos años de interrumpida actividad artística. El "cacique" "abandonó" el folclor en el mejor momento de su carrera, precisamente cuando el vallenato se había logrado posicionar entre los primeros lugares de preferencias musicales -Diomedes fue pionero de eso- de los colombianos, especialmente en Bogotà.

Se podría decir que ido El "Cacique" por las consecuencias ya anotadas, nuestro folclor quedó en manos de otros grandes para que continuaran la senda victoriosa que él les marcó; pero la historia, juez implacable en el tiempo demostró que muchos fueron grandes bajo la sombre de Diomedes Díaz: Jorge Oñate, Poncho Zuleta, Beto Zabaleta y Farid Ortíz, no hicieron bien la tarea, ellos fueron grandes mientras Diomedes lo fue. Solos, sin su cacique, no solo flaqueó el folclor, también flaquearon ellos y el vallenato se vino cuesta abajo. No lo digo yo, el presente lo está diciendo.

Tristemente se podría dar aplicación a es dicho: "Así paga el diablo a quien bien le sirve" en el caso de Diomedes Díaz, pues sus falsos seguidores y los que nunca lo fueron aprovecharon para satanisarlo; pero Diomedes siguió luchando motivado por sus fieles seguidores y por quienes ante tanta injusticia terminamos siendo "diomedistas". Yo era zuletista; pero me di cuenta que hasta una agrupación ducha como la de Poncho y Emiliano, sin Diomedes al frente, perdieron su propio norte y quedaron sin rumbo vallenato, fueron irrespetados por la nueva ola vallenata hasta el punto que terminaron mal-imitando ese nuevo estilo por miedo a desaparecer - El semestre y otros desastres son la muestra- y que decir de Jorge Oñate, que como los Zuleta,

también perdió identidad musical. Sin embargo, en una década de contrariedades, Diomedes Díaz trataba de levantarse como el ave fenix para ganar la batalla a sus adversarios. A pesar que hizo buenos y regulares trabajos al lado de Cocha Molina, Franco Arguelles y Juan Mario de La Spriella, recibieron el rótulo de malos gracias al poder de los medios de comunicación que hoy le deben una explicación al país, pues perdieron credibilidad, ya que diez años dándole "garrote" al "Cacique" y no difundiendo su mùsica al tiempo que endiosaban a otros, no fueron suficiente para evitar que la gente le respondiera a Diomedes, convirtiéndolo en el primer artista de nuestra farándula en todos los géneros musicales, en ganar disco de platino en tan solo seis horas de haber salido su disco al mercado. Dicho por la SONY BMG donde también graban los supuestos artistas de moda. En ausencia del gato la fiesta es de los ratones.

Empezó la guerra de los pesos para ocupar el trono que Diomedes se ganó cantando para su gente y no comprando ni manipulando los medios para obligar al oyente a escuchar lo que no quiere oir. La tómbola millonaria favoreció entonces al balanato y todas las emisoras del país terminaron inundadas en un mar de lágrimas con un contenido musical y letras desabridas que enriqueció programadores y empobrecieron la sintonía radial vallenata, y como no hay chorro que no termine en gotas, ese abundante río de lágrimas terminó metido en un gotero porque la gente se aburrió de tanto firifiri musical.

Los magnates del Valle de Upar desesperados por no dejar desaparecer el folclor mas lindo de nuestro país, empezaron a fortalecer la nueva ola vallenata; pero... si por los lados del balanato llovía, por los lados de la nueva ola no escampaba, ya que la diferencia entre el uno y el otro, es que unos tienen ritmos para llorar y los otros para brincar, pues sus letras se parecen por sus flacos contenidos, esos géneros son como una masa inerte sin forma que tratan de moldear dentro del folclor vallenato, son como pan y circo para la gente. Dentro de ese contexto se podría rescatar a Peter Manjares, quien trata de mantener una estructura más vallenata y creo que con él se puede hacer algo importante dentro del folclor. De Silvestre, en una nota vallenata como esta, no merece un análisis, pues tendría que dejar de hablar de vallenato un poco para poder hablar sobre ese gran artista que lastimosamente se alejó de la esencia vallenata que lo hizo conocer......


Publicado por NELAREZ a las 20:32 | ültimos Artículos